La respiración consciente es tu aliada para tener una mejor vida

Es increíble cómo las herramientas más prácticas para disponer de una buena calidad de vida suelen estar siempre tan cerca de nosotros. Incluso, algunas veces están dentro de nosotros. Este es el caso de la respiración, algo tan básico en nuestro día a día, pero que a la vez no le damos su merecida importancia.

¿Y quién puede culparnos? No es común que tomemos la respiración instintivamente como algo esencial para el bienestar. Está dentro de funciones básicas, como pestañear, bostezar, etc.

Aún así, hablamos de un instrumento que puede llevarnos a la paz mental y proporcionar beneficios trascendentales, como los que obtenemos con el ejercicio físico o una buena dieta.

Y lo mejor de todo, es que no es necesario que inviertas una gran cantidad de dinero en algún suplemento avalado por la ciencia o algo similar. Es gratis. Puedes darte el lujo de controlar tu respiración en cualquier momento.

Posiblemente cuestiones esta afirmación, ya que respiras todos los días y no ves ningún beneficio. Sin embargo, existe algo llamado respiración consciente, que se distingue de la respiración normal por la forma en que se hace.

Tipos de respiración consciente

Normalmente respiramos de forma automática e inconsciente. Pero, cuando tomamos el control de ello, podemos ver los beneficios. Estos son los cuatro tipos de respiraciones de forma consciente:

Diafragmática – Abdominal

En esta respiración se recomienda acostarse de espalda para buscar la mayor relajación abdominal. La idea es inspirar y expirar por medio de la nariz, buscando que la región abdominal se infle lo máximo posible. La inspiración debe ser lenta y silenciosa, luego debemos expirar hasta sentir que hemos vaciado al máximo nuestros pulmones.

Para asegurarnos de que estamos realizando esta práctica exitosamente, podemos colocar nuestra mano en el abdomen y observar cómo este se infla y se desinfla.

Pulmonar – Torácica

En este caso, la zona de las costillas son las que se deben inflar al inspirar. Para lograrlo, se recomienda contraer la región abdominal. En esta respiración la entrada de aire será inferior a la respiración diafragmática. Necesitaremos sentarnos para facilitar esta práctica.

Respiración clavicular

Para esta práctica intentaremos levantar la clavícula con la inspiración, pero sin mover los hombros. Esto puede ser complicado al comienzo, ya que están unidos entre ellos, pero con práctica lo conseguirás.

De las tres respiraciones que hemos explicado, en esta es en la que menos entra aire y requiere mayor esfuerzo. Aun así, es recomendable practicarla para luego poder integrarla con las demás respiraciones.

Respiración completa

Como su nombre lo indica, en esta respiración haremos una combinación de todas las respiraciones que hemos venido explicando. Es decir, buscaremos, con la inhalación, inflar primero nuestra región abdominal, luego pasaremos a inflar las costillas y, por último, las clavículas (sin mover los hombros). Al expirar, haremos el proceso en reversa. Es decir, bajaremos las clavículas, luego las costillas y al final desinflamos nuestro abdomen.

Puedes colocar una mano en el abdomen y otra en el pecho para vigilar que se inflan y desinflan de forma apropiada.

Cuáles son los beneficios de respirar conscientemente

Ya hablamos de la parte práctica, pero ahora pasaremos a nuestra parte favorita: los beneficios:

Mayor oxigenación

Este es quizás el punto más obvio y lógico, ya que al hablar de una práctica basada en mejorar la respiración y hacerlo de forma consciente, nuestra respiración gozará de una mayor calidad, lo cual nos ayudará a obtener una mejor oxigenación. Esto implica más energía, tanto a nivel anímico como muscular.

Si estás comenzando una rutina aeróbica o anaeróbica, la respiración consciente  se convertirá en tu mejor aliado para asegurarte de llegar lejos.

Mejor concentración

Esta práctica se podría ver en sí misma como un tipo de meditación. Nuestra mente, como es de esperarse, intentará en el proceso ponerse a pensar en otras cosas. Es decir, nos veremos expuestos a una gran cantidad de distracciones. Pero el objetivo es que cada vez que esto suceda, devolvamos nuestra atención a la respiración.

Es decir, nuestra atención de foco cerrado (prestarle atención a una sola cosa) y nuestras funciones ejecutivas (capacidad de volver a enfocarte) entrarán en juego para asegurarse de que el ejercicio pueda realizarse con éxito. Esto se traducirá en mayor capacidad de manejo de la dispersión.

Mejora la conciencia

La respiración consciente nos ayudará a tener una mejor toma de decisiones. Pero esto no está basado en algo espiritual o algo por el estilo, es ciencia.

Este punto está ligado al anterior, ya que nuestras funciones ejecutivas están siendo forzadas a actuar una y otra vez, lo cual mejorará con el tiempo y al momento de tomar una decisión tendremos mayor capacidad de concentración y de evaluar lo que es mejor para nosotros.

Regula el cortisol

El cortisol es una hormona catabólica que ayuda a que el cuerpo pueda enfrentar mejor las situaciones de estrés y posibles amenazas. Pero lo hace con un costo, ya que consume el mismo cuerpo para producir este estado de alerta.

Si realmente no estamos ante una amenaza real, sino que lo que nos mantiene en este estado es un constante pensamiento de ansiedad, se podría concluir que nos estamos consumiendo de forma innecesaria.

La respiración consciente ayuda a enviar un mensaje a nuestro cerebro para ajustar la rama parasimpática, lo cual disminuye la frecuencia cardíaca y nos mantiene en un estado de calma. Esto significa que tendremos menor presencia del cortisol y menor impacto en las consecuencias que trae.

No es necesario que respiremos conscientemente todo el día, pero con un espacio de media hora al día ayudaremos a nuestro cuerpo a gozar de mayor salud, tanto física como mental.

Al poco tiempo de ver sus beneficios, agradeceremos su presencia y tendremos una mejor vida. Además, como mencionamos al principio, es gratis.

Espero que este post te haya sido de mucha ayuda. Siempre contando contigo, te exhorto a las tres C: Comenta, Comparte y Compra. 😉

¡Gracias!