¿Están el yo superior espiritual y el ego en armonía?

Desde la teoría del psicoanálisis se desprenden términos que procuran dar luz sobre la manera en cómo funciona el ser humano a nivel psíquico. Entre ellos, dos muy particulares que parecieran guardar una íntima relación: el ego y el yo superior espiritual. Si bien podría parecer que se tratan de lo mismo, lo cierto es que al profundizar en ellos salen a flote atributos distintivos que los hacen únicos. Por ello, hoy compartimos contigo las diferencias entre el ego y el yo superior espiritual para que puedas comprender perfectamente de qué se trata cada uno de ellos.

Antes de comenzar ¿Qué es el ego y el yo superior espiritual?

¿Qué es el ego?

Si dirigimos la mirada hacia el origen etimológico de la palabra ego, esta proviene del latín, y significa “yo”. Dentro del ámbito de la psicología, el término se ha acuñado para aludir al atributo de cada persona, para reflexiones sobre su personalidad y sea capaz de reconocerse. El ego le permite al individuo ser capaz de mantenerse consciente sobre su identidad. Para algunas personas, el ego puede definirse como una valoración excesiva que una persona ejerce sobre su propio ser.

¿Qué es el yo superior espiritual?

El yo superior espiritual, por su parte, es el ser con mayor sabiduría que habita dentro de cada uno de nosotros. Se le entiende también como el verdadero ser humano, el yo interior que coadyuva a edificar el desarrollo espiritual de cada individuo. También conocido como espíritu, el yo superior espiritual es aquello que nos permite conectar con el creador y que trasciende los límites del tiempo, siendo eterno.

Entonces ¿Cuáles son las diferencias entre el ego y el yo superior espiritual?

Ahora que has entendido mejor de qué se trata cada uno, es momento de hablar de las diferencias entre el ego y el yo superior espiritual. A continuación, te dejamos una lista de atributos que cada uno posee y que los convierte en algo único.

Ego: El Yo Conocido

Vivir en un estado de victimismo

Al ego se le suman comportamientos nocivos como la ambición y el deseo de ejercer poder sobre los demás. Cuando una persona egocéntrica no consigue someter a otros a su voluntad, cuando no es admirado, o no se siente como el centro de atención, recurre al victimismo para hacerse presente, o hacer valer su opinión por encima de la de los demás. El egocéntrico a menudo insiste en que todos quienes están a su alrededor deben rendirle tributo a sus cualidades, y cuando no es así, se siente minimizado.

Poseer una mentalidad de escasez

La mentalidad de escasez puede llegar a ser profundamente abrumadora, una persona egocéntrica a menudo mantendrá el enfoque en todo aquello que no tiene. También es posible que viva sumido en la preocupación por la carencia de recursos, o la posibilidad de que los recursos se agoten en algún momento. La mentalidad de escasez se resume en una sensación de no poseer lo suficiente, lo que, a fin de cuentas termina produciendo sentimientos de ira y culpa.

Ver solo errores

Una persona egocéntrica, más allá de ver los errores como oportunidades para su desarrollo personal o para aprender, los toma como fracasos. Al tener esta perspectiva negativa, su reacción ante estos es profundamente desfavorable. El egocéntrico ante el error, reacciona con rabia, es severamente crítico, juzga y se revela. Además de esto, está enfocado en encontrar tropiezos en el camino que le permitan generar una opinión negativa al respecto.

Quejarse y protestar por todo

El quejumbroso sufre no solo a nivel mental sino también a nivel físico. Una persona que se queja por todo, a menudo está sometido a elevados niveles de estrés. Vivir en constante protesta por lo que sucede en el día a día, sumerge a la persona en un pensamiento negativo muy difícil de superar. Es de esta manera como el organismo sometido a un estado de estrés reacciona para defenderse y, finalmente, bajan las defensas orgánicas. Cualquier situación que le desagrade, indistintamente de que esta sea pequeña, es motivo suficiente para quejarse.

Yo superior espiritual: La conexión con lo trascendental

Asume la responsabilidad de crear una realidad diferente

El yo superior espiritual está conectado en un nivel diferente a la realidad, y provee de los mecanismos necesarios para aceptarla y mejorarla. Una persona que aprovecha las bondades de su yo superior espiritual, está preparada para asumir el reto de construir una realidad que se apegue a sus expectativas, y aprovecha los recursos de los que dispone para lograrlos. A través del yo superior espiritual, una persona es más capaz de crecer y desarrollarse como individuo.

Posee una mentalidad de abundancia

Al poseer una mentalidad de abundancia, es posible poder visualizar más oportunidades y recursos en el camino. A través de ella se desarrolla una perspectiva más positiva de la vida, y es posible crear la visión de que todo puede tener una solución. Gracias a la mentalidad de abundancia también es posible superar lo que supone un límite, y alcanzar las metas que antes se creían imposibles.

Ve lecciones en cada vivencia

A través de su yo superior espiritual, una persona tiene una mayor habilidad para ver aprendizajes y lecciones en las vivencias de su día a día. Gracias a esto, se tiene la capacidad de aprovechar al máximo todas las oportunidades que se presenten en la vida. Una persona que es capaz de encontrar el conocimiento en cada experiencia, es una persona que construye con más facilidad una vida mucho más gratificante.

Agradece y encuentra la alegría en los pequeños momentos

“Un corazón agradecido es un imán de bendiciones”, una persona que tiene la capacidad de encontrar la alegría y ser agradecido con cada vivencia, tiene una mayor probabilidad de encontrar cosas positivas en el camino. A través del yo superior espiritual, es mucho más simple desarrollar una mentalidad agradecida, y saber reconocer las cosas buenas que tiene la vida. Es más simple asumir la realidad como algo sobre lo que se puede trabajar para mejorar, pero a su vez como algo que hay que asumir sin resistencia.

Fomentando la conexión con tu yo superior espiritual

Ahora que comprendemos las diferencias entre el ego y el yo superior espiritual, es fundamental aprender cómo nutrir y fortalecer nuestra conexión con nuestro yo superior. Aquí hay algunas estrategias:

Meditación y Mindfulness: La meditación es una práctica poderosa para acceder al yo superior espiritual. Permite la calma mental y la conexión con la sabiduría interna.

Autoindagación: Cuestiona las creencias y etiquetas que has aplicado a ti mismo. ¿Son realmente verdaderas o simplemente construcciones del ego?

Cultiva la Gratitud: Practica la gratitud diaria para centrarte en lo positivo y conectarte con la alegría interior.

Encuentra un Propósito: Descubre lo que te apasiona y te hace sentir vivo. El propósito a menudo es una expresión del yo superior espiritual.

Libros que iluminan: Descubre la armonía entre el yo superior espiritual y el ego

¿Te has preguntado cómo encontrar la armonía entre tu yo superior espiritual y tu ego? Nuestra colección de libros explora esta profunda conexión y te guía en un viaje de autoconocimiento y crecimiento. Descubre cómo equilibrar estas dos facetas de tu ser y liberar tu potencial completo. ¡Hoy es el día para alinear tu yo superior espiritual y tu ego en una armonía transformadora!

¿Pueden coexistir el ego y el yo superior espiritual?

Sí, pueden coexistir. De hecho, la integración armoniosa de estas dos dimensiones puede ser una fuente de equilibrio y autenticidad en nuestras vidas. A medida que desarrollamos una mayor conciencia de nuestro ego, y cultivamos nuestro yo superior espiritual, podemos vivir de manera más plena y significativa.

¿Cómo puedo acceder a mi yo superior espiritual?

La meditación, la introspección y la práctica espiritual son formas de acceder al yo superior espiritual. A medida que te adentras en estas prácticas, puedes experimentar una mayor claridad, compasión y paz interior.

¿Es posible vivir completamente desde el yo superior espiritual sin la influencia del ego?

Si bien es difícil eliminar por completo la influencia del ego, puedes aprender a reconocerlo y tomar decisiones basadas en la guía de tu yo superior espiritual. La práctica constante puede ayudarte a vivir más desde tu verdadera esencia.

¿Cómo puedo diferenciar si una decisión proviene de mi ego o de mi yo superior?

Reflexiona sobre la motivación detrás de la decisión. ¿Viene del miedo, la necesidad de aprobación, o la competencia? Estas son señales de influencia del ego. Las decisiones basadas en la compasión, la autenticidad y la conexión con otros suelen provenir del yo superior espiritual.

¿Puede el yo superior ayudar a superar traumas y heridas emocionales del pasado?

Sí, el yo superior espiritual puede ser una fuente de sanación profunda. Al conectarte con tu verdadera esencia, puedes desarrollar la fuerza y la resiliencia necesaria para sanar heridas pasadas.

Reconocer las diferencias entre el ego y el yo superior es un paso crucial en nuestro viaje hacia la autorrealización. A medida que profundizamos en nuestra comprensión de estas dos partes de nuestra identidad, ganamos la capacidad de tomar decisiones más conscientes y auténticas en la vida.

Entender que el ego no es nuestro enemigo, sino una parte natural de nosotros, nos permite liberarnos de su influencia cuando es necesario. Al mismo tiempo, al conectarnos con nuestro yo superior, experimentamos un sentido más profundo de propósito y conexión con el mundo que nos rodea.

¿Ya sabes cuáles son las diferencias entre el ego y el yo superior espiritual? Ahora, seguramente es más fácil para ti distinguir entre ambos. ¿Cuál crees que es el que tiene la prevalencia en tu vida?

Espero que este post te haya sido de mucha ayuda. Siempre contando contigo, te exhorto a las tres C: Comenta, Comparte y Compra. 😉

¡Gracias!